CREACIÓN DE JARDÍN FUNCIONAL

En ocasiones, contar con espacios amplios nos permite diseñar zonas integradas que logran combinar el ocio y el disfrute, con lo estrictamente funcional. Es el caso de esta finca, en donde los propietarios soñaban con tener un huerto familiar del cual obtener sus propios productos de la tierra, y a la vez no renunciar a la belleza inigualable de un jardín.

Los propietarios deseaban crear un espacio para un huerto familiar, el cual, además, contuviese frutales. Desde Vinagrella les propusimos combinar el concepto de huerto con el de jardín, para que pudieran compatibilizar ambos aspectos sin tener que renunciar a una zona de disfrute y esparcimiento, a la vez que funcional.

La parcela es de aproximadamente 1000 m².

La inspiración para la propuesta proviene del propio lugar donde nos encontramos, en pleno campo mallorquín. El campo insular, tras el labrado, suele ofrecer una visual alternada de lenguas verdes y marrones, fruto del pase del arado por las zonas libres de arbolado. Con la idea de imitar este patrón, se reservará una zona para producción hortofrutícola, y se crearán lenguas verdes con planta perenne rústica y de bajo consumo en recursos.

Luego de limpiar y nivelar el terreno, damos comienzo a las primeras tareas de demarcación. Para continuar, pero a la vez romper con las líneas geométricas que ofrecerá el jardín, se proyecta la creación de un sendero que irá enmarcado con traviesas de tren antiguas y se revestirá con grava. De este modo, creamos acceso a todo el jardín-huerto, a la vez que evitamos el trasiego y la incomodidad que supone andar sobre tierra desnuda, especialmente en los meses en donde se producen las lluvias y la consecuente aparición de barro. En las imágenes puede apreciarse el replanteo del futuro sendero realizado con traviesas.

Una vez finalizado el trazado y nivelado del sendero, procedemos a la instalación de malla antihierba y rellenamos con una capa lo suficientemente densa de grava. Para este diseño, utilizaremos grava en tonos rojizos que entonen con el color que ofrezcan las lenguas de tierra desnuda que dejaremos.

El sendero ofrece un ensanchamiento para la instalación de muebles de jardín, lo que permitirá su aprovechamiento como zona de esparcimiento. Una vez finalizada la creación del sendero, se procede a la presentación y replanteo del arbolado compuesto a base de una higuera mallorquina, albaricoqueros, ciruelos, paraguayos y cítricos. Este huerto está pensado y diseñado para las necesidades de una única familia, por lo que se ha prestado especial atención a elegir variedades que produzcan una cosecha escalonada.

A continuación, definimos las zonas de lenguas verdes. Para ello, colocamos borduras de acero para delimitar la zona ornamental, facilitar las futuras labores del motocultor en el mantenimiento del área, y controlar de forma lineal las lenguas. A su vez, añadimos orden y valor estético al conjunto.

Una vez colocadas las borduras, podemos comenzar las plantaciones de las futuras lenguas verdes. Éstas serán de dos tipos. Las centrales, susceptibles de ser pisoteadas, las realizamos a base de Bella alfombra. Las laterales, a base de Vitadonia y Tulbalgia.

En el centro del sendero se crea un espacio para un árbol que requiere un protagonismo exclusivo: la higuera. A sus pies sembramos lo que en el futuro será una alfombra de Vitadonia y Tulbalgia. De este modo conseguimos la simetría perfecta entre la alternancia de las lenguas.

Localización:

PALMA DE MALLORCA